AMENAZAS
Las mujeres que hemos visto como nuestro padre abandonaba a nuestra madre, tenemos miedo de que nuestros maridos hagan lo mismo, por eso, muchos se aprovechan de esta situación, y crean una gran inseguridad en la pareja, sobre todo ante la adversidad.
La vida es dura muchas veces, pero más lo es cuando dejas que el fantasma de la soledad se acerque a ti en las noches, cuando ha habido una bronca en casa, y cuando las amenazas han surgido de un modo innecesario, y más cuando el amor ya se haya marchado junto al atardecer.
Las amenazas al principio son solamente eso, y dejas que eso vaya sucediendo sin poner remedio, después llega un empujón, mas tarde una bofetada, después…
Hay tantas formas de maltratar que ni pensamos lo sutilmente que puede ser al principio, y después de un tiempo todo lo hemos consentido, y cuando quieres hablarlo con tu marido, compañero o lo que sea ya es tarde, el también impuso su ley, nosotras la aceptamos.
A mi más de una vez me dijo… te vas a tragar las gafas, o algún día saldrás por la ventana, y pensando que vivo en un séptimo piso, me parece un poco fuerte, pero me acostumbre sin decir nada a esas amenazas, después también me dije ¿Por qué he de dejar que me maltrate? Y le comente que si un día haces algo que sea de verdad, que no sea amenaza, porque el ya no podrá dormir tranquilo, mientras sus palabras aun resuenen en mis oídos.