domingo, 12 de febrero de 2017

HUBO UN DÍA




HUBO UN DÍA

Hubo un día que deje de quererte, y en el fondo no sé porque ¿o sí?


Todo era como siempre, con sus días buenos y malos, con sus descansos y sus voces, ya estaba acostumbrada, era el peaje a pagar por un techo y un plato de comida, así somos muchas.


En el principio eran cosas diferentes pero ya se sabe que cada uno tiene sus costumbres, su altar a un amor que no fue, y a un engañarse diciéndote a solas... le quiero.

Pero cuando llega el insulto fácil, por lo que sea, no se necesita que pase algo gordo, es solo una discusión mas, pero se acostumbran a decirte lo que les apetece, y callas cuando hay hijos, cuando no tienes trabajo, cuando la vida no te sorprendió con alguna cosa hermosa para vivirla


El día que descubres que estas siendo maltratada casi que te alegras, y más cuando son otras personas las que te lo dicen, porque ya no eres culpable de lo que pasa, solo eres una persona fácil de insultar, maltratar psicológicamente, y después llegan lo demás, lo más humillante, y aguantas, el sexo  es una aberración.


Consientes, piensas que no eres la única, sabes que será una pataleta y después pedirá perdón hasta... la próxima, y siempre hay un porque para seguir a su lado.


Lo peor es hacer creer que le quieres por encima de todo, y en el fondo hasta tú te lo crees, después piensas que nadie se merece ser humillada, y más delante de tus hijos mayores.


Pero ¿dónde ir? y solo sigues viviendo hasta que un día ya no quieres seguir...





sábado, 28 de enero de 2017

COMPLICADOS




COMPLICADOS


Los seres humanos somos complicados, por eso pensé que merecía la pena quererle, pero cuando empezó a pasearse sobre mi cuerpo dejándome morir bajo su peso, y tapándome la boca, supe que no era amor lo que sentía por mí.


Mis labios y mi pecho amanecían hinchados, y digo yo que algo pasaba cuando yo perdía el conocimiento, porque al abrir los ojos me dolía el alma, no me di cuenta de que...


El me hacía cada noche una tisana, el decía que me haría bien, que descansaría mejor, y que despertaría echa una rosa, pero jamás era así, no podía pensar porque sucedía eso, el me decía que sería alérgica a la ropa de cama, o los jerséis, o al jabón íntimo que me dejaban esa zona escocida, pero no tanto como para ir al médico...


Eso decía que no era nada, y yo le creí.


Y así seguí hasta que una noche vomite la tisana, entonces me hice la dormida, y sentí todo lo que me hacía, el daño y la violación, los mordiscos a medias para no dejar las huellas de sus dientes, y oí las cosas que me decía mientras practicaba conmigo lo le apetecía, y desde luego que no eran lindezas...


Un día después de una noche de juerga conmigo, al levantarme no me lave, fui a la policía y después de reconocerme el médico y hacerme un análisis supe que me estaba drogando, que él no quería una persona activa, ni si quiera una persona, sólo quería una sumisa y yo no lo era, después todo se precipito, la policía llego a casa, lo detuvo, y por la noche llego a casa como un héroe, y entonces supe que había llegado el final de mi vida, escape y ando escondida, pero sé que me busca, y pronto me encontrara , después...








domingo, 22 de enero de 2017

NADA ES FACIL




NADA ES FACIL



Sé que nada es fácil, se que querer a alguien es un compromiso, y dedicarle a esa persona tu vida ya no se lleva... No para siempre.



El se dedico hacérmelo saber, y decirme lo poco que yo valía, a ser su esclava dándole las gracias cada noche... A dejarme hacer lo que él quería fuese lo que fuese.



Me sentí humillada cada día, y torturada cada noche, pensé que los cuerpos mueren, y el alma mucho antes, y me deje morir en mis adentros, y sentí rabia en no morir por fuera.



Es el día a día, los hombres " algunos" saben que son los que pueden hacerlo todo, la mujer si es bonita es un adorno, si es fea... 


Sólo el saco donde descargar los golpes, sin consecuencias, sin remordimiento, porque las mujeres normalmente son un estorbo, así conseguí darle las gracias cada día, por dejarme vivir bajo su techo, por dejarme dormir a los pies de su cama, por dejar que me durmiese después de... Lo que fuese sin hacer preguntas.



Y la vida cambio para mí, no esperas nada, y cuando me sonríe entre dientes oigo que dice... Prepárate, esta noche será la última, pero después de usarme sabe que no merece la pena ese trabajo, puede ir a la cárcel, y una mujer no merece la pena.




sábado, 3 de diciembre de 2016

HECHOS PROBADOS





HECHOS PROBADOS


Se jactaba constantemente de que podía hacer con su mujer lo que le diera la gana, su prepotencia le llevó a repetir la frase incluso ante los policías que lo detuvieron por propinar una paliza a su esposa y a la menor de sus cuatro hijos, entonces un bebé de apenas 19 días de vida.


En el juicio también quedó patente que no sólo pegaba a su esposa, sino que sus cuatro hijos, los dos varones mayores, que entonces tenían 9 y 6 años, y las dos chicas, una niña de 2 años y la recién nacida, de 19 días, también eran objeto habitual de sus iras.


La mujer, que pasó a vivir un tiempo junto con los niños en una casa de acogida, contó en el juzgado que jamás había denunciado.


Además, el la amenazó en numerosas ocasiones con que la mataría a ella y todos sus hijos si le denunciaba o acudía a un médico tras una de las palizas, y que si huía, la buscaría por todos los rincones de España y que entonces la mataría a ella y a los niños.


La mujer hizo un pormenorizado relato de las palizas. Recibió puñetazos, patadas, le arrancó mechones enteros de pelo, llegó a fracturarle un brazo y fue escayolada, pero al médico le mintió contando que se había caído, soportó que le colocara más de una vez un cuchillo en el cuello y fue humillada con azotes propinados con una manguera. El sumario es escalofriante.


Cualquier excusa servía para la siguiente paliza: si tenía algún contratiempo con alguien en la calle, la culpaba a ella y le pegaba; si se enfadaba con un tercero, también; si le dolía algo, la responsabilizaba y la emprendía a golpes con ella; y si simplemente no encontraba algo por casa, una nueva paliza.


El día de su detención, la mujer enseñó las lesiones a escondidas a los dos policías que acudieron a su casa, levantándose las mangas de la hasta dejar a la luz los hematomas y las heridas aún sangrantes. También su bebé tenía lesiones ese día.


De hecho, cuando intervino la policía, los pequeños llevaban dos días sin comer, estaban aterrorizados, igual que su madre, que dejó repentinamente de producir leche a raíz de esa última paliza, lo que dejó incluso a la recién nacida sin alimento.


Todos esos episodios acabaron siendo el sostén para condenar al acusado ahora en prisión y a punto de abandonar la prisión una vez cumplidas sus sentencias ¡¡¡ INCOMPRENSIBLE !!! Todo volverá a suceder...


domingo, 13 de noviembre de 2016

LO QUE SUCEDE A VECES...






LO QUE SUCEDE A VECES...


Recuerdo la primera vez que me dio el primer empujón después de amenazarme varias veces de que saldría por la ventana... Pensé, le pongo nervioso, no calló a tiempo, soy vaga y me duermo en los laureles...


La segunda vez pensé, no mereces ni sus miradas, el llega de trabajar y tu estas fea ya apenas te has arreglado, lo incitas a pegarte, y por eso se va por las noches, abandona su casa por tu culpa, eres mala mujer...


La tercera cuando llego a casa y estaba arreglada me dijo... A dónde has estado, yo no quiero una modelo que desaparezca de " mi casa" casa a saber dónde, que se gaste " mis dineros " en pinturas, o en las rebajas, o se tome un café que no te has merecido...


La cuarta vez me dijo, a ver si te crees que voy a mantenerte sólo por darme un hijo, ni te lo creas, no quiero niños llorones y mocosos, no quiero verte gorda, no quiero que salga eres un adefesio, yo no me case contigo para eso...


Y ya no volvió a decirme nada, sólo pasaba de trabajar y me daba un tortazo, así, por sistema, y yo pensaba... Será por lo fea que soy, o por lo guapa, o por no arreglarme, o por ducharme cada día, o por ponerme un vestido blanco, o amarillo, o azul, ya no sabía que pensar...


Entonces apareció la luz en mí porque le quería y no podía pensar que era porque había dejado de quererme, yo siempre tenía una excusa para su maltrato...


Y empezó a dolerme todo, pero no los golpes, sólo su dejadez, su abandono, sus voces, porque supe que soy quería verme muerta, y él no quería emplear sus manos, se las mancharía con mi sudor, mi sangre, o mis lágrimas, y decidió que yo sola hiciese ese trabajo, que yo me deprimiese y me tirase por la ventana, o me tomase mil pastillas, o más directo... Una botella de lejía.


Y aunque lo pensé mil veces me falto valor, mi hijo me mantenía atado a él, a su vida, y a mi muerte...


Ahora nada, no esperó nada, mientras crece mi hijo... No siento nada, espero, y sueño con la libertad de otro mundo mejor.






miércoles, 11 de noviembre de 2015

NI UNA MENOS





NI UNA MENOS


Llevo unos días que estoy aturdida con tantas mujeres asesinadas a manos de sus maridos o ex maridos, compañeros o lo que fuesen, esto ya es como una precesión, larga que no acaba.


Cada día hay nuevas historias pero todas terminan de igual manera, con la muerte de otra mujer mas, son unos cobardes, que unos huyen, otros de dan un tiro después de matar a quien tanto “quisieron” y en verdad que asustada estoy de ver que nada hemos avanzado.


Ahora en vísperas de elecciones se promete mucho y se hace poco, me parece que no volveré a escribir mas, me cuesta mucho hacerlo, antes pensaba que a lo mejor algo cambiaba ahora sé que no, es barato llevarse por delante a una mujer, aunque en tiempos fuese la suya…


El tema quedara así de momento, dejare que pase un poco de tiempo, estoy triste y de nada sirven mis lamentos y tristezas. Gracias a todos los que pasáis a leerme. Un abrazo.



martes, 3 de noviembre de 2015

NO SE DEBE...




NO SE DEBE...


No se puede cerras los ojos ante tanta desdicha, tanto maltrato, tanta intransigencia.


Es imposible el perdón aunque estés llena de miedo, aunque te diga que todo cambiara, ante tanto desatino de quien alguna vez te quiso, y debió de ser mucho porque todo eso se convirtió en un gran odio que ahora me aterra.


Después del maltrato llega el pedir perdón, así de pronto, si no aceptas en ese momento el resultado es la siguiente patada otra vez llena de lagrimas por no consentir lo que ya no se puede, y el miedo te invade dejándote en un invierno perpetuo, con el corazón lleno de hielo que no te deja ni respirar.


¿Y qué hacer ante tales arrebatos? Todo el mundo dice huye pero ¿a dónde? Que nadie te hable de las casas de acogida, allí todo es de cara a la galería, allí estos tres meses, después a la calle, y allí está el maltratador esperándote, y allí ya has firmado tu sentencia de muerte.


Que nadie se engañe, la mujer vive aterrada porque no sabe dónde ir, a la familia no puede recurrir, a la policía… ni hablemos, y desde luego la huida sin recursos imposible, aunque pudieses el te perseguirá, te dará caza, te matara como a un perro, mejor ser asesino que abandonado, mejor siempre hacer tu voluntad a que la mujer recupere su vida, el maltratador no lo consentirá, y tu vida estará acabada desde el momento que saliste de tu casa para… no volver.